lunes, 12 de junio de 2017

CLASE 12 - 16 / 06 / 2017 - Nuevo cine latinoamericano de los ´60

Preguntas al pasado para responder al presente

Sobre una investigación de los autores:  DIS. Patricio Hernández y Lic. Ariadna García Rivello


Las distintas corrientes estéticas que se han presentado a lo largo de la historia, generalmente surgen como respuesta a hechos sociales que se desarrollan en ese momento, empapando a los artistas en toda su creación.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial aparecieron, en distintos países, estéticas que se alejaron del modelo hegemónico de la época: el cine de géneros producido en Hollywood.

Así como la devastación provocada por la Primera Guerra Mundial generó estéticas muy marcadas, como el expresionismo alemán, una de las reacciones estéticas frente a la Segunda Guerra fue Neorrealismo Italiano. Este movimiento surge como respuesta de los artistas que padecen la posguerra con distintos objetivos: por un lado, reflejar la cruel realidad a partir de una cruda utilización de los diferentes recursos cinematográficos; por otro lado, utilizar elementos que surgieran como alternativa ante la imposibilidad de disponer de recursos económicos y técnicos para filmar.
En los años 50, en Latinoamérica, lentamente comenzaron a surgir nuevas estéticas, pero en este caso no como respuesta a la desolación producida por una guerra, sino como reacción ante el avance del Liberalismo y la Globalización.
La penetración de Estados Unidos en Latinoamérica se hacía cada vez más flagrante  no sólo desde lo político y lo económico, sino también desde lo estético, generando producciones que nada tenían que ver con el país de origen, que respondían a cánones impuestos desde afuera.
Esta situación de no–identidad, sumada a los graves problemas sociales que padecían las clases bajas, fue haciéndose consciente  en varios artistas que propusieron un cambio.


Estas propuestas adoptaron formas diversas, pero desde puntos de partida bastante similares. Un punto de origen fue el ya mencionado Neorrealismo Italiano, especialmente la escuela documental de Zavattini, en la cual estudiaron varios de los exponentes del cine Latinoamericano de los 50 (el argentino Fernando Birri, o los cubanos Tomás Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa). 
Otro centro de formación fue el I.D.H.E.C. (Centro de altos estudios cinematográficos, de París, donde el brasileño Nelson Pereira dos Santos se formó como director).
El propio Pereira dos Santos explica lo que el Neorrealismo significó para estas cinematografías alternativas, y para la suya propia:
“Quiero mostrar, sin retoque, sin mistificaciones, al Brasil y al mundo, que nuestro pueblo existe. Procuro hacer films que reflejen y preserven la tradición cultural brasileña” “Sin el neorrealismo nunca habríamos empezado, y creo que ningún país de economía cinematográfica débil, podría, sin ese precedente, haberse reflejado en el cine. El modelo neorrealista inspiró en su época a otros países en vías de desarrollo como la India, varios países de África, de América Latina e incluso el Canadá”(1).

Estos realizadores fueron la base, el cimiento, para el futuro Nuevo Cine Latinoamericano: Fernando Birri fundador de la Escuela de Cine del Litoral, en Santa Fe, haciendo films como “Tire Die” (1956-58); Nelson Pereira dos Santos, denominado el padre del Cinema Novo brasileño, realizador de “Río, 40 grados” (1955); Tomás Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa, con la realización de films como “El mégano” (1955), previos a la revolución Castrista del 59.




Ya en los años 60 comienzan a surgir propuestas más definidas, que no son sólo ejemplos aislados. 

El grupo Ukamau, con Jorge Sanjinés a la cabeza, en Bolivia; el Cinema Novo, con Glauber Rocha como su teórico más importante, en Brasil; los cinestas chilenos con representantes como Miguel Littin; Tomás Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa como directores del ICAIC, en Cuba; el grupo Cine de la Base con Raymundo Gleyzer como su máximo exponente; y el Grupo Cine Liberación con Fernando Ezequiel Solanas y Octavio Getino, en Argentina.
Estos grupos de cineastas de los diferentes países, más allá de las características que los emparentaban, generaron propuestas estéticas propias, que se diferenciaban de las demás. Un recurso utilizado en este cine de los 60 fue la valorización del pasado, de la historia, como elemento para explicar el presente.
A la manera del cine detectivesco, que presenta la resolución de los hechos al comienzo del film para luego hacer un viaje al pasado buscando las causas de la fatalidad de ese destino imposible de modificar, estos cineastas proponían una recuperación del pasado pero para intentar entender o modificar el presente.
El objetivo era común en todos ellos: la búsqueda de nuestra identidad.
El presente trabajo hará, entonces, un recorrido, por una serie de films paradigmáticos de distintas propuestas cinematográficas latinoamericanas, que responden a la siguiente estructura:
  • presentar una realidad dada;
  •  recorrer el pasado, para brindar al espectador herramientas que le permitan establecer juicios propios;
  • retornar a la realidad primigenia planteando un posible desenlace, dejando abierta la puerta a la reflexión del espectador.

Preguntarnos en la actualidad acerca de aquellas propuestas puede darnos pautas para buscar alternativas frente al agravamiento de las políticas de exclusión y globalización. Consideramos que aquella época, donde una serie de discursos estéticos coinciden, casi espontáneamente, en la búsqueda de cambios sociales, es un referente insoslayable a la hora de plantear políticas culturales de integración regional, en el plano de lo cultural, así como el MERCOSUR lo está siendo desde el plano de lo económico.

Bolivia

Denuncia desde el sistema.

En este país se destaca la presencia del GrupoUkamau (nombre que surge del título de su primer film, del año1966, que en lengua aymará significa: así son las cosas) como representante de este movimiento de los años 60.
A través de esta película se pone de manifiesto la historia real sucedida en Bolivia donde una comunidad indígena recibe atención médica de una agencia estadounidense “Cuerpo del Progreso” (en realidad fue Peace Corps). Esta agencia se encargó de esterilizar a las mujeres indígenas sin su consentimiento ni conocimiento. Además de esta historia en particular sobre el control de los cuerpos en base a una lógica colonialista y patriarcal, esta película muestra toda una matriz de dominación que se pone en marcha en la colonización. Como muestra de ello, este film, inicia con una cita de James Donner en una conferencia en el Instituto Tecnológico de California:

“El habitante de una nación desarrollada no se identifica con el hambriento de la India o Brasil. Vemos a esa gente como una raza o especie distinta y en realidad lo son. Idearemos, antes de cien años, métodos apropiados para deshacernos de ellos. Son simplemente animales -diremos- constituyen una verdadera enfermedad. Resultado: las naciones ricas y fuertes, devorarán a las pobres y débiles”.



Ejemplo paradigmático: “Yawar Mallku (Sangre de Cóndor)” (1968), de Jorge Sanjinés.
Este film fue filmado en el altiplano y la ciudad, con los integrantes de la población Kaata y actores profesionales. Relata la historia de las acciones llevadas a cabo por los cuerpos de paz estadounidenses,  la reacción de la población al enterarse de los actos que estos perpetraban y el posterior castigo que reciben por haberse rebelado al sistema.

Desde una enigmática situación inicial en la que Ignacio le reclama a Paulina, su mujer, por sus hijos, y la posterior balacera que éste recibe a manos de un gendarme, comenzamos un recorrido en busca de ayuda médica que nos va mostrando las desestimaciones por parte de los habitantes de la ciudad para con los aborígenes. Sixto es el hermano de Ignacio que vive en la ciudad, el cual quiere desprenderse de su condición de individuo perteneciente a la población Kaata. En su búsqueda de ayuda en las diferentes instituciones de salud, en la cual no deja de encontrarse con dificultades, le pregunta a Paulina por las causas que llevaron a esta situación. Es en este momento cuando el film retorna al pasado para ponernos al tanto de lo sucedido, pero sin dejar de tener vueltas al presente, mostrando la interacción entre lo que pasó, lo que pasa y la relación entre ellos.

En estos flashbacks vemos cómo los cuerpos de paz estadounidenses intentan ganar la confianza de la tribu mediante regalos (por ejemplo, ropas usadas ajenas a las vestimentas tradicionales de la comunidad) y la obligación a aceptarlos que les imponían los gendarmes. Estos cuerpos de paz se presentaban como personas solidarias que prestaban su ayuda desinteresadamente, pero en realidad esterilizaban a las mujeres sin el consentimiento de éstas cuando asistían sus partos. Mediante rituales de la Madre Coca e investigaciones por parte de Ignacio, la población descubre las acciones de estos cuerpos de paz y los castiga aplicándoles la misma mecánica utilizada para con ellos.
El recorrido que hace Sixto en busca de ayuda, encontrándose con la mayor indiferencia y  desprecio que termina con la muerte de su hermano, más el conocimiento de lo sucedido en su población natal, hace que retorne a su lugar de origen, a sus raíces, a luchar por sus derechos, su identidad, finalizando el film con una imagen congelada de los aborígenes con las armas en alto.

La estética desde la que está planteado este film opone continuamente lo autóctono a lo extranjero, poniendo en evidencia dos puntos de vista, dos miradas diferentes. La música que identifica a cada uno de los integrantes del film tiene que ver con el lugar que ocupa en la sociedad: mientras que los cuerpos de paz están graficados con música extranjera, las acciones de la población Kaata están puntuadas con sonidos autóctonos. Es hacia el final del film cuando esta oposición se hace más presente, dado que ante la proximidad del ajusticiamiento a los médicos por parte de los habitantes de la tribu, los dos tipos de música se van oponiendo junto con una aceleración del montaje, mezclándose los sonidos.

Esta diferenciación entre culturas también se evidencia entre la presencia de lo ritual por parte de los habitantes de la tribu y la desestimación que hacen de esto las autoridades científicas en la ciudad (“...hay que desplazar al hechicero emplumado por el científico...” dicen mientras agasajan a médicos extranjeros en las mansiones de la aristocracia boliviana) o bien cuando los extranjeros no comprenden la negativa por parte de Paulina a venderles una canasta completa de huevos, otorgándole mas importancia a llevarlos al mercado de la comunidad (a riesgo de no venderlos).

Otro tema presente es la cuestión idiomática, en donde tres idiomas están presentes: el quechua, el castellano y el inglés. Esta diversidad de idiomas lleva a la incomunicación y es utilizado por los aristócratas para poder hablar en frente de Sixto sin que éste se entere de lo que están diciendo.
La estructura de la que hablábamos se podría definir en este caso de la siguiente manera:
  • ataque a Ignacio y pedido de ayuda en la ciudad;
  • puesta en evidencia de las causas de los hechos e indiferencia por parte de las instituciones médicas;
  • muerte de Ignacio y regreso de Sixto, revalorando su identidad.
Este caso tiene la particularidad de denunciar un hecho -aprobado por el gobierno de turno- que estaba sucediendo en el país: las esterilizaciones a mujeres practicadas por los cuerpos de paz norteamericanos, hecho del cual la sociedad no estaba al tanto.
Estas esterilizaciones tenían por finalidad el exterminio de toda una etnia imposibilitando su procreación; etnia que por otra parte se caracteriza por haber soportado los distintos tipos de invasiones desde los Incas hasta esta parte.
La denuncia fue hecha a través de un film estrenado comercialmente, con apoyo del Estado cuyas repercusiones fueron notorias: la sociedad indignada condenó dichas prácticas, y la presión ejercida por ella culminó con la expulsión de los cuerpos de paz del país.


Chile

Reflexión en el espectador
Ejemplo paradigmático: “El Chacal de Nahuel Toro” (1968), de Miguel Littin.

El film relata la historia de un condenado a muerte por haber perpetrado el asesinato de una mujer y sus cinco hijos. A través de idas y vueltas entre el presente y el pasado, nos vamos enterando de los aspectos que marcaron la infancia y la vida del personaje, Jorge o José del Carmen Valenzuela Torres. Su infancia transcurre en la máxima de las miserias. Un cabo lo encuentra cuando el niño, tan pequeño que ni su verdadero nombre recuerda, se había ido de su casa. Lo llevan frente al alcalde, quien evade la responsabilidad de la situación del niño, planteando cínicamente que “alguien tendría que hacerse cargo de estas cosas”. La Iglesia tampoco lo acepta, ante a la negativa del niño, más que voluntaria por ignorancia, frente a la posibilidad de conocer a Jesús o tomar la Comunión. De a ratos, el film nos trae al presente y nos muestra la cobertura que de su caso hace el periodismo. Lo vemos preso, aprendiendo a jugar, a escribir, a conocer la historia y la religión. Lo vemos regenerarse, y paralelamente, a través del recurso cinematográfico del flashback, lo vemos perpetrar el terrible asesinato de que se lo acusa. Finalmente, el film nos muestra de qué manera las distintas instituciones de la sociedad, dan vuelta la cara frente al verdadero problema: la marginalidad social, la falta de educación y sus consecuencias. La cárcel, lo educa; la justicia, lo condena a muerte; la iglesia, lo acompaña en sus padecimientos, pero no se rebela frente a la reivindicación de los humildes; el ejército, lo ejecuta; el periodismo, orienta el juicio del público, primero viéndolo como un asesino, y finalmente, indultándolo. Indulto que se produce en la opinión pública pero que nunca se hace efectivo por parte de las autoridades que tienen entre sus prerrogativas hacerlo.
El film se destaca por hacer que el espectador pase por diferentes estados, hasta el punto de evidenciar sus contradicciones interiores. Genera esto la reflexión, el cuestionamiento del lugar de cada individuo dentro de la sociedad, individuo que acusa, que juzga sin profundizar, o sin siquiera importarle las razones por las que se produce el hecho que está juzgando.

Este caso particular apela al espectador no interpelándolo directamente, sino mediante una muy lograda propuesta estética, que acompaña el ingreso del personaje al sistema a través de la educación que se le imparte en la cárcel, modificando la manera de realizar los registros fílmicos: del uso de cámara en mano, se pasa gradualmente a la cámara fija. En el primer caso, se evidencia un empleo periodístico, con seguimientos de personajes, con una cámara que se traslada a los saltos, generando una sensación de inestabilidad y vértigo en el espectador. En el segundo caso, los movimientos se atenúan, se estabilizan, así como se estabiliza la realidad del personaje: aprende a jugar,  a leer, a trabajar.
La estructura de la que hablábamos se podría definir en este caso de la siguiente manera:
  • captura de un asesino y su condena a muerte;
  • regeneración del individuo para su inserción  en la sociedad;
  • fusilamiento del individuo.
De este modo vemos que las instituciones juegan un papel en la sociedad, en la cual, lejos de hacerse cargo de la parte que les toca, delegan responsabilidades, se desligan de lo que realmente importa, que es la integración social de los individuos, la pertenencia a una nación, a una identidad.

El concepto del “Nuevo Cine Latinoamericano” y sus primeros referentes en Chile


Brasil

Un cine que no desestime al espectador

En Brasil se generó un movimiento llamado Cinema Novo, a partir de los postulados estéticos de Nelson Pereira dos Santos y Glauber Rocha.


Ejemplo paradigmático: “Tierra en transe” (1967), de Glauber Rocha.
El film relata la historia de Paulo Martins, un intelectual brasilero que se debate entre propuestas políticas antagónicas, intentando encontrar una identidad del pueblo.
Esta búsqueda por parte del personaje se desarrolla entre profundas contradicciones, que surgen como consecuencia del constante preguntar que tiene Paulo para con las situaciones en las que está inmerso.

La estructura del film se desarrolla con una situación inicial de caos en la que Paulo reclama a Vieira (uno de los representantes políticos entre los que bascula) por un accionar más acorde con las promesas efectuadas durante la campaña.
Paulo es atacado por policías enviados por Porfirio Díaz (el otro líder político referente) mientras viaja en auto, y luego de esto el film nos transporta hacia el pasado, con sólo una vuelta al presente para reforzar que lo sucesos que se ven en pantalla durante casi todo el film son hechos anteriores al desenlace.

Este desarrollo del pasado de Paulo evidencia profundas contradicciones en los hechos en los que se ve inmerso, mostrando el lugar desempeñado por los intelectuales de la época, a los cuales les resultaba imposible discernir entre la veracidad o la falsedad de las propuestas planteadas por cada aspirante al poder.

Los dos líderes entre los que Paulo se encuentra fluctuando son Porfirio Díaz, líder conservador y Vieira, popular. Estos líderes son mostrados en sus campañas electorales desde lugares antagónicos, tanto en la propuesta ideológica, como en el tratamiento estético que se hace de cada uno de ellos: mientras que Porfirio Díaz aparece solo, en lugares de difícil acceso, portando estandartes de diferentes instituciones: una cruz, una bandera negra -que lo emparentan con los símbolos del fascismo- y vestido de negro; Vieira está constantemente acompañado de muchas personas, entre ellos representantes de las diferentes instituciones, fumando y vestido de blanco.

La imposibilidad de Paulo de definirse plenamente en su postura está presente en las características estéticas del film: utilización de cámara en mano, reflejando la inestabilidad de las situaciones; travellings circulares que descubren a los personajes desde todos los puntos, sin detenerse especialmente en ninguno, ante la imposibilidad de encontrar una referencia, una perspectiva más abarcativa; un sonido agobiante que refuerza las imágenes (tambores, sirenas, ametralladoras),  junto con elementos sonoros pertenecientes a orígenes culturales contradictorios utilizados simultáneamente -canto aborigen con música de cello- implicando la relación dominado- dominante.

El film también evidencia el lugar que ocupan los medios en la sociedad, en donde Paulo realiza un film desprestigiando la figura de Porfirio Díaz, encargado por el entorno de Vieira y solventado por la EXPLINT (explotadora internacional), mostrando la presencia de multinacionales en toda Latinoamérica, las cuales están presentes en las decisiones importantes del país.
La estructura de la que hablábamos se podría definir en este caso de la siguiente manera:
  • Renuncia de Vieira (populista) causada por presiones políticas de Porfirio Díaz (reaccionario y fascista);
  • llegada de Vieira al poder gracias a los aportes de Paulo; contradicciones de este último frente a las opciones políticas del país;
  • caída de Paulo producto de su fluctuación e indefinición ideológica.
Glauber Rocha plantea un cine que no tome al espectador como alguien a quien cuidar, no acepta un cine paternalista. Genera, entonces, una propuesta estética diferente, complejizando el discurso hasta altos niveles.
El resultado de esta propuesta es, en parte, que el público al que se dirigía este cine, al que había que despertar, le resultaba imposible decodificar el mensaje del director.






Cuba

Un caso particular.
La mayor parte de la producción cinematográfica cubana se produjo a partir de la llegada de Fidel Castro al poder. Hasta ese momento poca era la importancia dada a este arte, y la reducida industria estaba destinada a la producción de pornografía. A partir de 1959, el cine será tenido en cuenta como herramienta política y pedagógica.

Caso paradigmático: “Las aventuras de Juan Quin Quin” (1968), de Julio García Espinosa.

La película comienza a la manera de un Western, con la imagen de unos revolucionarios que cabalgan entre las montañas y que se preparan, seguramente, para dar batalla. Acto seguido vemos que los representantes del poder político y armado quieren deshacerse de Juan Quin Quin. La metodología es extremadamente violenta, y estéticamente, a través de la inserción de imágenes de guerra y bombardeos, se exageran los medios para hacer desaparecer a la figura del revolucionario. Retorno al pasado, a través de un cartel que nos interna en la vida de Juan Quin Quin en períodos de paz, período en que pasa por distintas actividades laborales: monaguillo, torero o cirquero. Hasta que conoce a Teresa, con quien decide organizar una vida familiar. La cuestión no es fácil, dejar una vida nómade y desordenada, económicamente inestable,  para establecer su propia producción cafetalera, junto a su amigo Jachero. Llegan a un acuerdo con el apoderado de las tierras, pero éste los traiciona cuando las tierras están listas para comenzar a ser cultivables. Este acontecimiento termina de decantar, en los personajes, la conciencia de que, sin medidas de mayor fuerza, no será posible que el pueblo deje de ser explotado y engañado por sus dirigentes. Juan Quin Quin y Jachero deciden, finalmente, devenir guerrilleros apoyando el proceso revolucionario. El film termina con un documental, enseñándonos la técnica para tomar armas de un cuartel, y su ulterior puesta en práctica.

Los realizadores se permiten tomar elementos de todo lo conocido para generar su estética particular, una estética en la que aparecen elementos del western (un comienzo mostrando a los protagonista a caballo, héroes aventureros), de comedia romántica, del documental, del cómic, apelando a recursos reconocidos por el espectador y resignificándolos con  su propuesta propia.
La estructura de la que hablábamos se podría definir en este caso de la siguiente manera:
  • Actividades de grupos guerrilleros;
  • Intentos frustrados de inserción laboral de un individuo; traición de los apoderados de las tierras aliados con el poder militar y apoyados por potencias extranjeras (EEUU)
  • Decisión de pasar a formar parte de la lucha revolucionaria.
Lo que diferencia particularmente el caso cubano del resto de las propuestas es el lugar desde el que plantean las realizaciones. Mientras que en el resto de los países se produce una lucha desigual contra el sistema, en este caso, su lugar es el de portadores del discurso oficial de su país. Pero el discurso oficial de este país se emparenta con las posturas de los realizadores de los demás países, desde los postulados revolucionarios del pensamiento de izquierda.

De todas maneras podemos ver cómo antes de la revolución las posturas iban por el mismo camino, tomando como ejemplo “El mégano” (1955), de Espinosa y Gutiérrez Alea, film censurado por la dictadura de Batista, y realizado tomando elementos estéticos del Neorrealismo Italiano.


POR UN CINE IMPERFECTO

POR UN CINE IMPERFECTO VENTICINCO AÑOS DESPUES.

La nueva ola del cine latinoamericano


¿Hacia dónde va el cine latinoamericano?


Palabras finales para reabrir el diálogo.

Todas estas posturas éticas tienen en común un intento de recuperar las identidades nacionales mediante un empleo estético del lenguaje cinematográfico diferente del uso hegemónico.

En el plano de lo ético estos discursos coinciden en generar un impacto en el espectador que lo induzca a reaccionar, a no tolerar la opresión a la que están sometidos sus pueblos. Esto implica hacer un recorrido mediante el cual el realizador y el espectador reconozcan su condición de “formados por el discurso burgués” y por ende la necesidad de desandar ese camino, “matando al colonizador que llevamos dentro”(3).
La aparición de estas nuevas estéticas no es inmediatamente aceptada por el espectador, sino que genera, en un primer momento, un rechazo. Este es el comienzo del recorrido hacia la descolonización del gusto, con el objeto de llegar a una estética que refleje la identidad de la región Latinoamericana.
Mediante la recuperación del pasado velado por la cultura oficial ofrecen una explicación alternativa que justifica la situación presente. Este presente es entendido ya sea como la Gran Historia (“La hora de los hornos”), como la pequeña historia (“El chacal de Nahuel Toro”) o como la pequeña historia como símbolo de cambio en la Gran Historia (“Sangre de Cóndor”, “Las aventuras de Juan Quin Quin”, “Tierra en transe”).
Nosotros consideramos que la Educación es parte del camino de la liberación del individuo, puesto que le brinda herramientas para reflexionar y comprender el mundo que lo rodea sin ser una víctima inconsciente del sistema.
La postura de cada uno de los realizadores tomó caminos diferentes. Algunos de ellos plantearon sus alternativas al sistema desde el sistema mismo, como es el caso de Jorge Sanjinés en Bolivia, el de Miguel Littin en Chile y el de Glauber Rocha en Brasil (postura que motivó que tuvieran que posteriormente exiliarse del país a causa de los cambios políticos), otros se vieron obligados a exponer sus postulados en circuitos clandestinos, como es el caso de Solanas y Getino en Argentina; finalmente está también el caso cubano, respondiendo al oficialismo con fines didácticos, informando al espectador de los postulados de la revolución.
Estas posturas coinciden en no aceptar el aplauso europeo porque eso implica reproducir sus postulados estéticos y por ende éticos.

Actualmente, nuestras pantallas están invadidas de películas cuyo origen predominante es norteamericano. El acostumbramiento a ciertos mensajes, ritmos visuales, efectos auditivos, es una forma de transmisión de ideología y también una forma de educación del gusto. Pero una educación que se presenta involuntaria, que hace al individuo más permeable frente a cierto tipo de discursos.
Para finalizar reproducimos el aspecto de la propuesta de García Espinosa donde plantea que el verdadero arte es el que realiza el pueblo, arte que permite a su vez que el pueblo se realice como individuo; que el arte sea un elemento más dentro de las actividades de la vida cotidiana. “…que el arte no va a desaparecer en la nada. Va a desaparecer en el todo…”(4).



Iniciativa de Carlinhos Brown en su Favela Natal: Candeal

El milagro de Candeal es una película documental dirigida por Fernando Trueba en el año 2004. Obtuvo los premios a la mejor película documental y a la mejor canción original en la XIX edición de los Premios Goya, en 2005.

El milagro de Candeal es un "musical social". Mezcla de película y documental y rodada íntegramente en Salvador de Bahía (Brasil), en la favela de Candeal, es la historia de cómo la solidaridad, la lucha y el trabajo de un pequeño grupo de personas pueden cambiar y mejorar la vida de toda una comunidad.


Documental sobre las iniciativas musicales de Carlinhos Brown, concretamente en la comunidade de Candeal, donde el poder de la música se ha convertido en una comunidad especial. Este trabajo se inicia con el viaje de Bebo Valdés a Salvador de Bahía, donde todavía es patente la influencia africana en las costumbres, religión y música de sus habitantes. A través de Mateus, un músico bahiano, y Carlinhos Brown, conoce la favela afro-bahiana de Candeal. Allí no hay armas ni drogas, sus instrumentos son con los que hacen música, gracias a las iniciativas de personas como Carlinhos, un músico que destina su dinero a ayudar a los demás. Con procesiones musicales como la Timbalada, ha convertido esta favela en un lugar donde se ha sustituido el tráfico de drogas por la construcción de un conservatorio de música, un centro de salud o un estudio donde vienen a grabar músicos de todos los continentes, atraídos por el sonido de los tambores.


LETRA:
Era un garoto
Sin camino y sin destino
Tenía en la boca
Dos caninos clandestinos
Venía a la calle
Como un fanfarrón
Tenía un sueño en su corazón
Como Carlito
Carlito Marrón
Como Carlito
Carlito Marrón

Conoció una garota
De vida subversiva
Vivía en Cochabamba
Andaba desaparecida
Fez uma guerrilha
En su corazón
Caiu em armadilhas
De mulheres Monroe
Como Merlita
Merlita Monroe
Como Merlita
Merlita Monroe

Merlita Monroe
Carlito Marrón
Salieron d'aqui
Se fueron a bailar
El mundo a girar
Yparacaí
Se fueron a vivir
De felicidad
Todos los días del tiempo
Todo el tiempo del mundo
Todos los trinta segundos
Donos da felicidad

Vamos bailar
Esa balada sensual
Vamos bailar
Esa balada sensual

Como Carlito
Seguro no hay dos



http://html.rincondelvago.com/el-milagro-de-candeal_fernando-trueba.html

Titulo: “El milagro de Candeal”
Director: Fernando Trueba.
Interpretes: Carlinhos Brown, Bebo Valdés, Mateus, Cézar Mendes,
Caetano Veloso.
Durada: 128 minutos.
Género: Documental.


El Milagro de Candeal como “un musical social”
El candeal es una pequeña favela que cuenta con la solidaridad y la lucha de los habitantes del candeal que hace frente a los recursos que disponen para mejorar la vida de la comunidad.
Hay un conservatorio de música, un centro de salud, un estudio donde vienen a grabar artistas de todos los continentes, atraídos por los tambores de Candeal. Utilizando la música como motor para todo tipo de iniciativas, las gentes de Candeal han recuperado la autoestima y la esperanza de una comunidad
 Bebo Valdés con su “viaje iniciático” a candeal.
Bebo Valdés, el gran pianista cubano, viaja hasta Salvador de Bahía (Brasil), donde las músicas y las religiones de África se han conservado de la forma más pura. Después de tanto tiempo queriendo conocer esta comunidad llega paseando por sus calles y conociendo a sus habitantes que le acercan a la música y le ayudan a encontrar sus raíces.
La figura de Bebo Valdés.
Bebo Valdés, el gran pianista cubano de 85 años, exiliado en Estocolmo desde hace 40, viaja hasta Salvador de Bahía, para cumplir su sueño: saber más de sus orígenes. A través de su actitud vemos lo feliz y entusiasmado que está por encontrarse allí.
En Bahía se reúne con los jóvenes músicos, las orquestas de los niños y con otros muchos personajes importantes que le transportan de nuevo a ese gran sentimiento que siente por la música que le acercan a los encantos de Candeal.
Carlinhos Brown.
Carlinhos Brown, un hombre activo nativo de Bahía, es uno de los protagonistas de este movimiento musical. Considerado un héroe cultural con un talento asombroso, el músico mantiene una relación admirable con su pueblo no sólo por sus éxitos musicales, sino también por el trabajo de carácter social que desempeña en su ciudad donde ha nacido, al ser el impulsor
de varios proyectos de mejora de la calidad de vida en su comunidad del barrio de Candeal.
Que diferencia a Candeal de otras “favelas”.
En Candeal no hay armas ni drogas. Además de un auditorio para conciertos, hay locales de ensayos, un proyecto urbanístico para la remodelación de viviendas y el estudio de sonido, donde han grabado artistas famosos. Existe educación, solidaridad entre todos sus habitantes. Hay personas que luchan por mejorar y conseguir un entorno mejor y más favorable a través de la música, la enseñanza, etc.
No hay personas violentas, traficantes ni consumidores de drogas. En Candeal hay personas que trabajan, preocupadas por su entorno, solidarias i partidarias del bien común. Hay proyectos, hacen asambleas, existe el diálogo y la iniciativa de sus gentes para que con el esfuerzo se transforme en una comunidad especial y con la esperanza de que un mundo mejor es posible.

¿Cuál es la actividad principal o que a convertido a Candeal en una comunidad especial?
Carlinhos Brown se dedicó a invertir todo el dinero que ganaba en comprar timbales. Pensando que de no haber sido por la música él hubiera sido uno más de los muchos niños que cada año mueren en la favela por culpa de la violencia, comenzó a desarrollar una serie de acciones musicales y sociales a las que pronto se sumaron otras personas. Ésta fue su forma de rescatar a los niños de su poblado de una vida sin esperanza.
Aquellos timbales fueron el primer paso del cambio, el origen de todo. Comenzó a enseñar música a los chicos de la calle, creó el grupo Timbalada y abrió la puerta a movimientos sociales y musicales que han permitido que hoy Candeal sea una favela ejemplar.
Palabras de Carlinhos Brown:
la revolución destruye, la evolución construye. Candeal es la construcción del sentido, la gentileza, de la bondad. No queremos paternalismo, queremos emergencia social. ¿Comer o aprender a plantar?. Aprender para pasar los conocimientos para que todos se beneficien. La humanidad necesita bailar junta, bailar para siempre”.
Con estas palabras Carlinhos Brown transmite que las disputas y las quejas por aquello que creemos que no funciona es lo que destruye nuestro entorno, es el trabajo y la unión de todos lo que provoca la mejora. Por ello Candeal es el mejor ejemplo de evolución, ya que el trabajo en común, la solidaridad de sus gentes, la lucha por salir adelante, el diálogo, entre otras cosas es la construcción de una próspera comunidad. Es importante aprender de otras generaciones para encaminar la comunidad hacia una mejora social, con la ayuda del aprendizaje. La unión hace la fuerza:

¿Para las personas de Candeal es posible aceptar la modernidad sin perder las tradiciones ascentrales?
Sí, en todo el documental podemos ver que tienen muy presente sus creencias, religión y ritos, pero que todo ello no les ha impedido seguir adelante, evolucionar y entrar en la modernidad como cualquier otro lugar sin separarse de sus orígenes. Una cosa no tiene porqué afectar a la otra siempre y cuando haya personas que realmente quieran conservar esas tradiciones por las que se les caracteriza.






Notas:
1- Artículos de revistas de cine, s/d.
2- Octavio Getino, Susana Vellegia, El cine de las historias de la revolución. Aproximación a las teorías y prácticas del cine político en América Latina, Ed. Altamira, Buenos Aires, 2002.
3- Manifiestos de cine de Jorge Sanjinés.
4- “Por un cine imperfecto” de Julio García Espinosa. En La doble moral del cine, Ed. Voluntad, Santa Fe de Bogotá, 1995.
Bibliografía.
- Castillo, Luciano, Con la locura de los sentidos. Entrevistas a cineastas latinoamericanos, Colección Artesiete, Buenos Aires, 1994.
- Ferreira, Fernando, Luz, cámara…  memoria. Una historia social del cine argentino, Ed. Corregidor, Buenos Aires, 1995.
- García Espinosa, Julio, La doble moral del cine, Ed. Voluntad, Santa Fe de Bogotá, 1995.
- Getino, Octavio; Velleggia, Susana, El cine de las historias de la revoluciónAproximación a las teorías y prácticas del cine político en América Latina, Ed. Altamira, Buenos Aires, 2002.
- Getino, Octavio, Cine argentino, entre lo posible y lo deseable, Ediciones Ciccus, Buenos Aires, 1998.
- González, Horacio, La mirada. Reflexiones sobre cine y cultura, Puntosur Editores, Buenos Aires, 1989.
- Hennebelle, Guy; Gumicio-Dagron, Alfonso, Les Cinémas de l’Amérique Latine, Ed. Lherminier, Paris, 1981.
- Marino, Alfredo, Cine Argentino y Latinoamericano. Una mirada crítica,  Ed. Nobuko, Buenos Aires, 2004.

- Monteagudo ,Luciano, Fernando Solanas,  Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1993.

jueves, 8 de junio de 2017

CLASE 11- 09 / 06 / 2017 RUMBO A LOS ´60 / EL NUEVO CINE LATINOAMERICANO / ARGENTINA


ARGENTINA

JULIO CORTÁZAR, DAVID VIÑAS Y FRANCISCO FERNÁNDEZ SANTO EN CUBA, AÑO 1967
El cine industrial va entrando en crisis y tanto los nuevos directores como quienes se formaron en los equipos de rodaje del viejo sistema de géneros procuran un ingreso en la modernidad:
Descubren el silencio, se pierden en los laberintos de la ciudad verdadera, retratan a la juventud existencial, se proponen audacias temáticas y narrativas, y nuevamente recurren a la literatura nacional (Borges, Cortazar, David Viñas, Osvaldo Dragún, Betriz Guido). Se habla de un Nuevo Cine Argentino, llamado con los años Generación del ’60.

Otros, muy prolíficos como Enrique Carreras o Julio Saraceni, sostienen el viejo modelo de los estudios. 
Lejos quedo la época dorada del cine argentino, la década que va desde el 33 hasta los 43. A partir de este año se produce una fuerte declinación en la industria nacional. Diversas son sus causas podemos mencionar, en primer lugar el interés de los EE.UU de eliminarnos como competencia en esta región y de ahí favorecer al cine mexicano. La Argentina se había desarrollado en su industria cinematográfica como en otros sectores y esto desafiaba las intenciones comerciales estadounidenses en la región. El haberse declarado, en la Segunda Guerra Mundial, la Argentina como país neutral, fue el disparador para no proveer película virgen, único país EE.UU proveedor a través de Eastman Kodak ya que los otros productores de material fílmico se encontraban comprometidos en la guerra y todo el material vinculado con la nitrocelulosa se dirigía a la producción bélica.

En segundo lugar no podemos soslayar que esa crisis también fue producto de una mala administración por parte de los empresarios que dilapidaron todas sus ganancias de la época dorada sin haber hecho inversiones ni siquiera para mejorar o mantener las salas adecuadas para un público cada vez más exigente. 

En tercer lugar debemos mencionar a la crítica especializada de la época, tampoco ayudaba a la industria ya que se inclinaba más hacia el cine europeo o americano considerando de mal gusto las comedias o melodramas tangueros de producción nacional.

Esta crisis que llevo al borde de la extinción a la cinematografía argentina fue atenuada en parte por la cuota de pantalla que obligaba a los exhibidores a incluir películas nacionales cada tantas extranjeras y a ayudas económicas a través de créditos blandos.
Octavio Getino (1998) Cine argentino entre lo posible y lo deseable. Historia y Dependencia .4: La hora de los “logreros” (1943-1955) p. 20.y 5: “Nuevo Cine” y desarrollismo (1955-1966) Ed. Ciccus. Argentina
http://www.alejandragetino.com.ar/octavio_getino/CINE_ARGENTINO.pdf 

La Generación del 60
Por David Oubiña.
Revista La Nación - Cien años de Cine - 1995
Con  la caída del gobierno de Perón en 1955, desaparece también una política proteccionista en materia cinematográfica. la falta de créditos, la decadencia de los estudios, la disminución de la producción y el aumento de films extranjeros son la marca visible de una industria en bancarrota. Dentro de este contexto de parálisis y -a la vez- de supuesta libertad de expresión, se desarrollaron los cineclubes (Gente de Cine, fundado en 1942, y Núcleo) y las revistas especializadas (Gente de Cine, Tiempo de Cine y Cinecrítica, entre otras).
Esta posibilidad de acceder a los nuevos films y a las nuevas teorías que provenían de Europa contribuyeron a la renovación de la crítica cinematográfica e inspiraron formas nuevas de entender el cine.
Entre fines de la década del cincuenta y medidos de la del sesenta, surge un gran número de productores independientes y de nuevos realizadores, guionistas, actores, técnicos y críticos formados en el cortometraje y los cineclubes.
Bautizados tardíamente con el nombre de la generación del 60, este fenómeno heterogéneo agrupa diferentes estilos que nunca enarbolaron un programa conjunto ni pretendió constituirse como movimiento.
A pesar de las diferentes temáticas y estilos entre los distintos directores, es posible advertir en todos ellos un espíritu común que frecuentemente se definió como búsqueda de autenticidad búsqueda de una fisonomía nacional y que se formulaba como  enfrentamiento entre un cine de expresión y un cine espectáculo. Cine urbano, cosmopolita, moderno, influido por las nuevas corrientes europeas-sobre todo, la Nouvelle Vague y el Neorrealismo- , la Generación del 60 pretende romper con el cine de estudios (los géneros, el star sistem, el amusement "entretenimiento") y busca, para eso, el padrinazgo de directores como Fernando Ayala, Leopoldo Torre Nilsson y Fernando Birri.
Esta diversidad de intereses, este pluralismo expresivo ( tal lo caracteriza Simon Feldman en su libro La Generación del 60) costituyó, durante pocos años, una estimulante renovación dentro del cine argentino. Sin embargo, la ausencia de un programa conjunto, cierta resistencia del público a las nuevas propuestas, la incapacidad para organizar alternativas de distribución exhibición desgastaron el entusiasmo inicial. 
En 1966, el golpe de Estado que derrocó al presidente Ilia terminó por clausurar las ya debilitadas propuestas del nuevo cine.

El "Boom " de la novela latinoamericana
Durante la década del sesenta se produjo un crecimiento notable de la literatura latinoamericana, que decantó en un vasto reconocimiento mundial, tanto desde la crítica especializada como desde el público. La aparición de por lo menos una docena de excelentes novelas que poblaron un espacio antes desierto, dio pie a una renovación de nuestras letras y logró llevar nuestra literatura alrededor del mundo. 


El escritor chileno José Donoso, en su Historia personal del boom, señala sobre el surgimiento de este fenómeno que "... quizás valga la pena comenzar señalando que al nivel más simple existe la circunstancia fortuita, previa a posibles y quizás certeras explicaciones histórico-culturales, que en veintiuna repúblicas del mismo continente, donde se escriben variedades más o menos reconocibles del castellano, durante un período de muy pocos años aparecieron tanto las brillantes primeras novelas de autores que maduraron muy o relativamente temprano - Vargas Llosa, Carlos Fuentes, por ejemplo - y casi al mismo tiempo las novelas cenitales de prestigiosos autores de más edad - Ernesto Sábato, Onetti, Cortázar -, produciendo así una conjunción espectacular".

En un corto período de apenas seis años surgieron, entre otras, novelas como La muerte de Artemio Cruz, La ciudad y los perros, La Casa Verde, El astillero, Paradiso, RayuelaSobre héroes y tumbas, y Cien años de soledad.
Lo que caracteriza a la mayoría de los escritores que se ubican dentro del 'boom', es que se trata de intelectuales exiliados de sus países, que desde Europa tomaron parte de la causa latinoamericana (lo cual les valió sus críticas), y se hicieron eco de ella. Vargas Llosa diría años más tarde que "había llegado a Europa siendo peruano, y allí me descubrí latinoamericano". Esta necesidad de comulgar con el sentimiento de pertenencia a una cultura que les era común, aún con sus diferencias regionales, terminó por conformar un grupo de lucha que tomó parte activa en los reclamos por las libertades, los derechos humanos, y la Revolución Cubana y Nicaragüense.
Aun cuando no es claro cuándo comienza y termina exactamente el fenómeno, se ubica dentro de él a un grupo selecto de escritores, quienes en algún momento fueron acusados de ser parte de una mafia con contactos secretos con las editoriales, de forma tal que tuvieran el éxito asegurado. El tiempo demostró que las acusaciones eran injustas y que la calidad narrativa y estética de Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y compañía, no obedecía a ninguna estrategia publicitaria, sino que se trataba de un redescubrimiento de las páginas más notables de la historia del arte.
De: Donoso, José Historia personal del 'Boom' 1984, Ed. Sudamericana-Planeta


“Nuevo cine” y desarrollismo (1955-1966)

El golpe militar que en 1955 derribó al gobierno de Perón, lo hizo enarbolando las banderas de la “libertad” y la “democracia, influenciado por la ideología liberal festejando la derrota del “totalitarismo”. Muchos hombres de cine, acompañaron el proceso. En la Argentina, el proyecto de desarrollo capitalista dependiente tuvo a Frondizi como el máximo exponente, entre 1958 y 1962.

En 1962, Frondizi intentó convertir a su partido en una fuerza antiperonista para alcanzar la victoria en las elecciones para gobernador del 18 de marzo, pero el peronismo ganó en Buenos Aires y varias provincias clave. Presionado por el Ejército, decretó la intervención de la provincia, pero el gesto no alcanzó. El 29 de marzo de 1962 estalló un nuevo golpe militar y Frondizi fue derrocado. El presidente del Senado, José María Guido, asumió el gobierno, quien anuló las elecciones, volvió a proscribir al peronismo, disolvió el Congreso y convocó a nuevas elecciones limitadas y controladas por los militares. En esas condiciones se convocaron las elecciones del 7 de julio de 1963 en las que resultó electo Arturo Umberto Illía, asumiendo en condiciones de gran debilidad. Para conjurar un nuevo avance peronista, las fuerzas armadas recurrieron otra vez al golpe en 1966.

Sobre Octavio Getinohttp://oktaedrorinkeby.blogspot.com.ar/2012/01/acerca-de-octavio-getino.html

Luego del derrocamiento de Juan Domingo Perón por un movimiento cívico militar pero no necesariamente a consecuencia de esto, se dan una serie de circunstancias que van a terminar gestando la antes mencionada Generación del 60
Este grupo esta compuesto por una serie de individualidades sin un proyecto en común ni bandera que los una, el antecedente formal y estético lo encontramos en Leopoldo Torre Nilsson.
Nilsson estrenó en 1957 La casa del ángel, esta película marca el inicio de una serie de filmes con características particulares en cuanto a lo temático y búsquedas formales, la co autoría con Beatriz Guido genera una serie de producciones que se puede inscribir en lo que ya para ese entonces se denominaba cine de autor.




La casa del ángel (Leopoldo Torre Nilsson, 1957)


El secuestrador
 (1958); La caída (1959);Fin de Fiesta (1960); La mano en la Trampa; Piel de verano (1961); Homenaje a la hora de la siesta (1962); La terraza (1963); El ojo que espía (1966) y La mafia (1972) entre algunas otras, son todas ellas películas donde la participación de Beatriz Guido se hace presente con una fuerte mirada sobre las temáticas femeninas que en el marco de esta asignatura nos permiten observar un quiebre respecto a la representación simbólica de la mujer, estereotipada y expuesta por el melodrama y la producción realizada hasta ese momento.

La aparición de cine clubes y revistas especializadas que divulgan, discuten y analizan producciones foráneas, luego del derrocamiento de Perón, generan una corriente de intelectuales escritores, periodistas, cineastas, entre otros que van a promover la fundación del Instituto Nacional de Cinematografía a efectos de promover la industria y su protección en el país.

El Fondo Nacional de las Artes creado por ley 1.224/58 tenía como objeto el prestar apoyo económico para fomentar actividades artísticas, literarias y culturales en la Argentina, de ahí la posibilidad de producir sus primeras experiencias de directores como Rodolfo Kuhn, David Kohon



Rodolfo Kuhn - Contracampo (1958)


Pajarito Gómez (1964) de Rodolfo Kuhn


El amigo (1960) de Leonardo Favio


Manuel Antín es un autor que interpreta la literatura de Julio Cortazar y da cuenta de ella a través de Intimidad de los parques (1965), La cifra impar (1962) y Circe (1964) desde una postura absolutamente existencialista explora el tema de lo femenino, de su psicología y la fragmentación del individuo, utilizando un lenguaje absolutamente cinematográfico abierto y desestructurado generando un objeto polisémico libre de interpretación y absolutamente transgresor.


La cifra impar
Interpelación directa.
Los realizadores y teóricos Fernando Solanas y Octavio Getino, escriben un manifiesto, “El Tercer Cine”, donde señalan las diferencias entre el cine comercial, o primer cine, el cine de autor, o segundo cine y el cine revolucionario o tercer cine. El grupo de realizadores que ellos encabezan se denominó Cine Liberación.


Ejemplo paradigmático: “La hora de los hornos” (1966-68), de Fernando Solanas y Octavio Getino.

De esta película, realizada en forma de trilogía, sólo tomaremos la primera parte denominada “Neocolonialismo y violencia” (la segunda parte se llama  “Acto para la liberación”  y la tercera “Violencia y Liberación”) que está dividida en 13 capítulos (la historia, el país, la violencia cotidiana, la oligarquía, el sistema, la dependencia, entre otros). Realizada tomando como eje los recursos del documental, plantea una nueva perspectiva dentro del género. Rasgos que la caracterizan son:
  • Tornar subjetivo un género, que hasta ese entonces era considerado como una mirada objetiva de la realidad.
  • Plantear un cine de causas, no de efectos, que nos lleve a reconocer el origen de los motivos mediante los cuales Latinoamérica llegó a la situación actual, apelando a la historia como lugar de partida para este conocimiento. “…ya no basta con señalar la existencia de antagonismos y contradicciones en la sociedad, sino que es preciso orientar hacia el análisis de las causas…”(2)
  • Cine-acción. Apela al espectador como actor de la lucha social que refleja el film transformándolo en sujeto histórico.
  • Trabaja sobre la idea de obra abierta, puesto que propicia el diálogo después de la proyección delineando los perfiles de acción a emprender por los espectadores devenidos actores sociales.
  • Toma elementos de diverso origen estético y género artístico, dando como resultado una estética abarcativa, inclusiva, en la que tienen lugar fragmentos de films de realizadores contemporáneos como ser “Tire Die” de Fernando Birri o “Faena” de Humberto Ríos.
  • Proyecciones clandestinas en las que los espectadores compartían actividades culturales además del film en cuestión, generando un clima de igualdad.
La estructura de la que hablábamos se podría definir en este caso de la siguiente manera:
    • Presentación de la violencia represiva colonizadora;
    • Recorrido histórico explicando las causas veladas por el discurso oficial;
    • Incitación al espectador a rebelarse contra la violencia represiva colonizadora.
El grupo Cine Liberación plantea desde el film “La hora de los Hornos” una interpelación directa al espectador. Este cine llamado por algunos panfletario no deja lugar a dudas en lo que refiere en su mensaje: luchar contra el neoliberalismo y construir la Patria Grande Latinoamericana.
Busca despertar al espectador de su letargo, agrediéndolo constantemente. Ejemplo de esto es que en las proyecciones clandestinas de los film colgaban un cartel con una frase de Franz Fanon “Todo espectador es un cobarde o un traidor”.
La agresión al espectador también pasaba por lo formal del film, en donde se suceden constantemente carteles que avanzan hacia el espectador denunciado y develando diferentes sucesos de la historia latinoamericana callada por la voz oficial.
Una contradicción presente en esta propuesta es que los espectadores de este cine eran del circuito clandestino, en donde arriesgaban sus vidas para ver este film. Esto nos habla de personas comprometidas, “despiertas”, no eran espectadores adictos al sistema.
CINE Y MEDIOS
Al menos parcialmente, se comienzan a dar ciertos hechos positivos como la ley de fomento a la industria cinematográfica –1959– y la consecuente creación del Instituto Nacional de Cinematografía, dirigido por Narciso Machinandiarena, ex dueño de los Estudios San Miguel, que estimuló el cortometraje , pero con una indecisa política de exhibición pública que impidió su exhibición en las salas.
Los capitales extranjeros invirtieron en grandes cadenas de televisión privadas y en la industria automotriz. A esas nuevas actividades se incorporó la floreciente industria publicitaria, que afectaría a la producción cinematográfica.
Hacia los años 60 comienza a vislumbrarse en América Latina cierta tendencia en el que el cine ensayó una mirada renovadora que se desarrollará en tres vías:


La familia Falcón
Cine Comercial:(estético-burguesas de Hollywood, por decirlo de alguna manera) o “de la seguridad comercial” es el que ofrece Daniel Tinayre en aquellos filmes protagonizados por su mujer, Mirtha Legrand: En la ardiente oscuridad (1959), La patota (1960), La cigarra no es un bicho (1963). Las películas de Sonofilm que trabaja sobre éxitos discográficos y televisivos con Palito Ortega – y sus películas del Club del Clan como Fiebre de primavera (1965)–, Sandro, Libertad Lamarque, y programas de televisión  que se trasladan a la pantalla grande como Dr. Cándido Pérez, señoras (1962. Dirección de Emilio VieyraLa familia Falcón (1963. Dirección de Román Viñoly Barreto), entre varios.






Cine de Autor
: que va a ser las características de la conocida como “Generación del ‘60”: los vínculos entre el cine y la literatura Argentina. De formación cineclubista e intelectual, y representan desde una visión personal  las concepciones sociales, culturales y artísticas, en general, y cinematográficas en particular. Los jóvenes realizadores coincidían en un mismo y limitado esquema: trasladar a la pantalla, mediante los recursos aprendidos particularmente del cine europeo, el mundo o las ideas nacidas de la experiencia individual, de la clase media porteña, recortada habitualmente del país real por influencia ideológica oligárquica.
  • Entre ellos figuran:  José Antonio Martínez Suárez: El crack (1959), Dar la cara (1961). Simón FeldmanEl negoción(1959), Los de la mesa diez (1960), René MugicaEl centroforward murió al amanecer (1960), Hombre de la esquina rosada(1961), El reñidero (1965), La buena vida (1965), David José KohnPrisioneros de una noche (1960), Tres veces Ana(1961), Así o de otra manera (1964), Breve cielo (1968), ¿Qué es el otoño? (1976), Lautaro MurúaShunko (1960), Alias Gardelito (1961). Fernando BirriLos inundados (1961). Ricardo AlventosaLa herencia (1964). Rodolfo KuhnLos jóvenes viejos (1961), Los inconstantes (1962), Pajarito Gómez, una vida feliz (1964). Nicolás SarquisPalo y hueso (1967). Néstor Paternostro: Mosaico, la vida de una modelo (1968).


  • Dentro de esta vía podemos ubicar a un grupo realizadores, la mayoría provenientes de productoras publicitarias que realizaban un cine Experimental de Vanguardia,  que se filiaban con la revolución godardiana o con otras líneas del nuevo cine francés, películas como The players vs. Ángeles caídos de Fischerman, Puntos suspensivos de Cozarinsky o Invasión de Hugo Santiago. Es decir que estos cineastas, no desconocían las experiencias que se estaban haciendo en el mundo: Bertolucci, La estrategia de la araña, El conformista , Jean Marie Straub que había filmado El diario de Ana Magdalena Bach. Ya habían visto algunas experiencias a través del Instituto Di Tella, del cine underground americano: “Shadows” de John Cassavettes (1961); “ Made in USA ” de Jean Godard (1967) y gran parte de la obra de Jonas Meckas.
  • Cine Militante: como en el compromiso político con los cambios que se iban gestando en el país y que, pretendía mostrar una lectura histórica de la sociedad que se enmarcara en un acto de denuncia, para instruir, sensibilizar y sublevar al espectador. Con compromiso político con los cambios que se iban gestando en el país. Grupo Cine de Liberación, Cine de la Base y el Grupo Nuevo Cine.



Este es el romance de Leonardo Favio


Fuad Jorge Jury (Las Catitas, 28 de mayo de 1938 - Buenos Aires, 5 de noviembre de 2012), más conocido por su sobrenombre artístico Leonardo Favio, fue un productor y director cinematográfico, guionista, compositor, cantante y actor argentino.
A cinco años de su muerte.
"Hoy yo quiero a todo el mundo y el mundo me quiere a mí", reza una canción de Favio. Ese estado de ánimo, amoroso y sentido, es algo que recorre toda la vida y obra de este personaje único, que habitó los mundos del cine y la música de Argentina. Su mirada aguda sobre los problemas individuales, que se elevan por decantación a lo social, y la reconstrucción de mitos populares como sostén de pensamiento, dan cuenta de un hombre preocupado por su entorno y su país. Personajes como Juan Moreira o Gatica, recuperan lo popular como esencia, como base para entender lo que pasa con aquellos que creemos periféricos o marginales. La idea de civilizados contra bárbaros que hoy se entiende como "grieta" es algo que se hace recurrente en las películas de Favio, pero nunca mostrándose como algo binario y burdo sino todo lo contrario: los matices y las miserias de un lado y otro cuentan y dan forma. Hay algo en cada hombre o mujer de sus historias que es querible y repudiable a la vez. Un buen ejemplo es la dupla de "Soñar, soñar" (una triste historia de 1976 que termina con dos pobres diablos en la cárcel por querer "ser artistas") donde uno como espectador se dirime entre odiar o amar a ese par de tontos sinvergüenzas. Lo mismo sucede con Aniceto o el Sr. González que son extremadamente bellos y miserables a la vez. Eso sí, todos los protagonistas de Favio son errantes. Ninguno puede establecerse seriamente o tener un lugar al que remitir. Están condenados a vagar por una vida repleta de peleas y angustia. Tal vez, todos esos personajes representen una buena parte de la vida de este director, que nació en la miseria, creció rozando la delincuencia y en su adultez -y debido a su militancia- tuvo que exiliarse por casi diez años. 
Intentamos desde nuestro espacio de todos los jueves, revindicar y pensar a este hombre que, generalmente, ha sido pensado como "un peronista que hacía cine" o bien "un populista". Creemos que es mucho más que eso. Detrás de esa bandana que adornaba su cabeza y esos ojos encapotados, había un cineasta preocupado y sentido que siempre se la jugó por narraciones intensas con personajes complejos y difíciles. Es por eso que nos pasamos más de dos horas charlando con Anabella Bustos -docente de la materia Historia Analítica de los Medios Argentinos y Latinoamericanos en Diseño de Imagen y Sonido de FADU UBA- intentando reencontrarnos con lo importante en Favio. Esperamos que lo puedan disfrutar y que les de ganas de ver una de sus obras. 
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